Arte y digital: la transformación de un sector
Si hay un sector que ha sabido adaptarse con éxito a la era digital, es sin duda el del arte. Desde hace algunos años, el mundo artístico se está transformando al ritmo de las evoluciones tecnológicas. Y mientras la pandemia mundial podría haber hecho perder el equilibrio a los actores del mercado, lo digital ha resultado ser un trampolín estratégico para muchos de ellos.
¿Cómo han seguido atrayendo los profesionales del sector a los compradores, incluso en plena crisis del COVID? ¿De qué manera lo digital ha cambiado para siempre las reglas de la venta de obras de arte? Aquí las respuestas.
El COVID-19 ha acelerado la digitalización del sector
Lo que es seguro es que habrá un antes y un después del COVID-19 en el sector del arte.
Durante más de un año, el mundo artístico se vio privado de su público. Para afrontar esta situación, los profesionales del sector (casas de subastas, galerías de arte, etc.) se vieron obligados a adaptar su oferta. Como era de esperar, el mercado online —cuyas cifras empezaban a estancarse— explotó literalmente durante el año 2020.
Desde entonces, la venta online se ha hecho un hueco por derecho propio en el mercado de las obras de arte y permite a los vendedores llegar a nuevos públicos.
Lo digital permite atraer a nuevos aficionados
Otro beneficio de la digitalización del mercado del arte es poder llegar a un público más amplio. Históricamente reservado a una élite social adinerada o intelectual, el medio artístico se está volviendo más accesible. Con la venta online, ahora es fácil (¡y rápido!) adquirir una obra de arte.
Desde que ofrecen una oferta online, los vendedores han observado un aumento neto de nuevos coleccionistas (con menos de 3 años de experiencia), pero sobre todo de compradores más jóvenes, pertenecientes a la generación millennial (personas nacidas entre principios de los 80 y finales de los 90).

Una experiencia de usuario optimizada gracias a lo digital
Lejos de ser un simple trampolín económico, lo digital ha transformado los hábitos y la experiencia de los amantes del arte.
- Las galerías de arte ofrecen escaparates online
Con la explosión del comercio electrónico, las galerías de arte han comprendido el interés estratégico de contar con un sitio web eficiente y ergonómico. Estos sitios están diseñados como verdaderos escaparates que recogen parte o la totalidad del catálogo de obras. El objetivo es que los coleccionistas puedan explorar e incluso comprar online, estén donde estén.
- Las casas de subastas se pasan a las pujas online
Al igual que las galerías de arte han evolucionado, las casas de subastas han rediseñado sus prestaciones. Ahora es posible para coleccionistas o compradores profesionales participar en subastas online, organizadas en salas virtuales. El mayor atractivo para el comprador es el ahorro de tiempo y la inmediatez de la experiencia.
- El arte se vuelve inmersivo e interactivo
Las experiencias inmersivas en el mundo del arte ya habían demostrado su eficacia mucho antes de la pandemia. Sin embargo, la crisis del COVID ha favorecido enormemente su expansión. La realidad virtual y la realidad aumentada, ya adoptadas en el cine o el gaming, se invitan a los museos para proponer a los visitantes una experiencia nueva e interactiva. El arte cobra vida.
Para los compradores de obras de arte, la realidad aumentada también tiene su lugar. Ahora es posible proyectar una obra u objeto en un espacio definido para visualizarlo en su entorno antes de la compra.
Las redes sociales al servicio del arte
Para terminar, la expansión de lo digital en el mundo del arte no habría sido posible sin el papel fundamental desempeñado por las redes sociales. De todas las plataformas, Instagram se ha convertido, sin duda, en la red preferida de los amantes del arte. Todo el mundo sale ganando: tanto los artistas como los aficionados (que, recordemos, son cada vez más jóvenes).
Para los artistas, las redes sociales han permitido crear una cercanía real con su público, sin intermediarios. El mensaje es más sincero, más auténtico, y los contenidos publicados contribuyen a crear un verdadero storytelling en torno al trabajo del artista (su visión artística, sus métodos de creación, sus inspiraciones, etc.).

Por parte de los aficionados al arte, las redes sociales han alimentado y respondido a expectativas claras: más accesibilidad, más sencillez, más rapidez. Se han impuesto como el canal ideal para llegar a un público que se amplía, se rejuvenece y que ha integrado lo digital en sus hábitos. Las galerías de arte lo han entendido bien: cada vez son más las que ofrecen exposiciones retransmitidas por Instagram y nuevas salas de visionado online.
Moviiu pone lo digital al servicio del arte
En un mercado con mucha competencia, Moviiu integra lo digital para ofrecer una experiencia diferenciadora a sus usuarios. Embalar y organizar el transporte de sus obras de arte nunca ha sido tan sencillo: organícelo todo desde casa y no pierda de vista sus envíos, contando siempre con el asesoramiento de un equipo de profesionales.
¿Le enseñamos cómo funciona?
Fotografía de Adem AY; Szabo Viktor; ian dooley
